sábado, 15 de octubre de 2011

A ti que posiblemente nunca leerás este blog

A ti, que eres unos de esos 900.000 jóvenes parados que no tienen las condiciones requeridas para trabajar o formarse. A ti, que eres parte de ese millón de personas que no tiene competencias básicas, ni por supuesto digitales, necesarias para conseguir trabajo hoy en día. Déjame que te dedique unas palabras, aprovechando que nos conocemos y nos vemos casi todos los días.

Ambos sabemos que no te gusta estudiar, y que además no se te ha dado nunca bien, me lo has dicho cada vez que te he tratado de convencer para que empieces a formarte. Además, cuando dejaste los estudios para ponerte a trabajar no te hizo falta haber estudiado. Tampoco tienes interés en saber hacer un curriculum, y ya me has contado muchas veces que en todos los trabajos en los que has estado no te ha hecho falta. Normal que cuando te diga que tienes que aprender a hacerlo no le veas la utilidad. Menos interés tienes aún en saber manejar un ordenador o en navegar por internet. Ambos sabemos que no tienes ordenador, y que los ordenadores públicos con acceso gratuito a internet no te convencen. Ya hemos hablado muchas veces que es normal que no atraiga algo que nunca ha tenido valor para ti.

Quiero decirte que no vamos a volver nunca más a los tiempos de hace 5 años. Olvidate. Ambos sabemos que esperás que llegue ese momento, pero creeme cuando te digo que tengo la absoluta certeza de que aquello no volverá. El mercado de trabajo sigue su curso, y esto es como un tren que nunca se pará, quizás en el pasado fuera más despacio y ahora más deprisa, dejando a mucha gente en tierra. Pero no todos los que estan en tierra van a poder volver a coger ese tren cuando vuelva a pasar, si es que vuelve.

Para empezar, el sector de la construcción no va a volver a ser lo que era, pero atento a lo que te digo, si se alinearan los planetas y nos pusiéramos en el mejor de los casos posibles, dentro del enorme número de parados que hay hoy en España, los que se han estado formando van a ser los primeros en entrar a trabajar. Supongo, de todas formas, que tú esto lo dabas por hecho y que en realidad cuentas con lo que pasará después, cuando ya todos esos estén trabajando y haga falta más gente para trabajar, o mejor aún, cuando muchos de ellos empiecen a rechazar trabajos en los que eres todo un profesional, como la construcción.

Pues tengo malas noticias para ti. Tengo que confesarte algo que posiblemente nunca te dije: conozco a muchos más como tú que han pasado por tus mismas circunstancias, y que han vuelto a estudiar para sacarse el Graduado, y de ellos algunos incluso están comenzando a estudiar Formación Profesional. Puedo decirte y no te miento que muchos de ellos están comenzando a acercarse a las nuevas tecnologías. Estan aprendiendo a usar internet, que como te digo es gratis desde multitud de sitios públicos, a manejar programas de edición de texto para hacerse un Curriculum Vitae, se han creado una cuenta de correo electrónico, saben enviar su Curriculum a las empresas a través del correo, y hasta se han dado de alta en portales de empleo para buscar diariamente las ofertas de trabajo que se publican en internet, el sitio donde actualmente más ofertas de trabajo existen.
Puedo decirte además que se están reciclando o formando en nuevas profesiones gracias a los cursos gratuitos de formación profesional para el empleo que se ofrecen continuamente.

Y debes de saber además que si antes alfabetizarse era saber leer y escribir, y analfabeto era el que cuando le llegaba una carta tenía que depender del vecino, amigo o familiar para que se la leyera, dentro de poco, y será más pronto que tarde, saber manejar internet, sea con un ordenador o con un teléfono, va a ser lo que en su día fuera lo mismo que saber leer y escribir, y no se van a hacer las cosas personalmente sino mediante internet. Y ya te voy anticipando que al igual que el ejemplo de la carta y del que no sabía leer, las cosas van a volver a repetirse, solo que ahora el que no sepa usar internet va a ser el analfabeto que tendrá que depender de su vecino, amigo o familiar para que les tenga conectado al mundo. Que los tiempos cambian, ya te lo digo yo.

Y tengo que darte la peor noticia de todas: son gente con tus mismos problemas, que ha pasado por lo mismo que tú, que ha sabido adaptarse a los cambios. En definitiva, son gente más preparada que además también sabe trabajar en el mismo sector que tú y que cuando llegue la hora, si es que ojalá llega, va a competir contigo por trabajar en aquello en lo que tú esperas trabajar.

Y las empresas, los jefes de obra, el patrón o quien sea, van a preferirles a ellos, gente que en tus mismas circunstancias se ha movido durante estos años de crisis a la espera de una oportunidad. Ahora mismo ninguno tenéis trabajo, ni ellos ni tú, en eso tienes razón, la cosa está fatal. Pero como ya te dije el tren va a volver a pasar, tarde o temprano, y solo va a recoger a los que tengan comprado el billete. Piénsalo.

Y si has llegado hasta aquí para leerme y te has sentido aludido o sientes que te he podido dedicar a ti este texto, enhorabuena, porque a ti no va dirigido este escrito. Tú ya tienes el billete para el próximo tren, el billete de las nuevas tecnologías.

1 comentario :

  1. Excelente relato en el que das buena cuenta de aquello con lo que te encuentras a diario en el desempeño de tu labor como orientador laboral.
    Me parece que has lanzado un órdago a quienes se empeñan en negar la realidad y dejan pasar el tiempo sin actuar en consecuencia.
    Buen trabajo!

    ResponderEliminar